viernes, 10 de diciembre de 2010

Antes fue la Presentación en Valladolid

El libro se presentó primero en Vallata con la simpática gente de Oletum, esa enorme librería en la que también presenté El Empecinado y que dedicó uno de sus fantásticos escaparates al libro, con altarcillo y foto del autor incluidos.Tenía la imagen en un móvil que me robaron, qué pena, parecía un túmulo y a mí me pareció que ya había muerto.


Esta fue la invitación. Estuvieron presentes sentadas en primera fila Blanca Pérez-Pellón y Esther Almaraz, grandes amigas de mi madre que me quieren y a las que adoro, en representación de la ausente Gran Ina, mi madre. Era la primera vez que presentaba sin ella y la segunda sin mi padre Antonio. También estuvo Guri con sus tres hijos y Thibault, el amigo francés de los mayores. Max estuvo muy atento con su padre, en segunda fila. Recuerdo también a Zeque Martín Calero, que estuvo con su madre, la gran fotógrafa Henar Sastre. De los Mateos, Mariano, Esther y Fernando; Mariajo sin Sempronio (si mal no recuerdo), mi hermano Miguel, con su mujer Belén y su hija Claudia, mi hermana María con varias colegas, Gelo Blasco y el sonriente Huesos, mis queridísimas Henar Delgado y Ana Frechilla, grandes y antiguas amistades como Fran Zamora y Cari Gatón, además de Sole Guilarte, mis hermanos Antonio y David y bastante gente más. Presentó mi viejo amigo Fernando Herrero, que estuvo encantador y supo hacer una crítica somera y acertadísima del libro, cómo no, siendo uno de los mejores críticos que conozco desde hace mucho tiempo.


Esta es una de las reseñas que aparecieron en la prensa


Y ésta, la entrevista que me hizo El Norte de Castilla, en cuya foto puede apreciarse bien la hinchazón que me produjo cierta medicación y el desorden alimentario y de la que todavía soy víctima (aunque menos)


IGNACIO MERINO ESCRITOR

En 'El druida celtíbero', que presenta hoy en Valladolid, la historia es el telón de fondo del itinerario personal de un héroe a su pesar
MARÍA AURORA VILORIA
 
| VALLADOLID
«Los testimonios y la imaginación enseñan lo que la arqueología no dice»
Ignacio Merino, ayer en un café de Valladolid. / HENAR SASTRE
Desde La ruta de las estrellas', en la que narraba la vida del navegante Juan de la Cosa, hasta 'El Empecinado y la libertad', pasando por 'Amor es rey tan grande', la literatura de Ignacio Merino (Valladolid, 1954) ha estado protagonizada por personajes históricos. Ahora, el autor de una biografía política de Serrano Súñer y del ensayo 'Elogio de la amistad', ha iniciado otro camino y 'El druida celtíbero', que en la imaginación del escritor, -quien hoy la presenta en Valladolid- recorrió tierras castellanas en el siglo III antes de Cristo, es una novela de ficción. Aunque, eso sí, asentada en un mundo perfectamente documentado y habitado por gentes que realmente existieron, como Amical Barca o Anibal.
-¿Cómo califica su última novela?
-Está calificada como novela histórica, pero en realidad es un 'thriller' moral, una novela clásica cuyo protagonista se convierte en héroe a su pesar después de atravesar distintas pruebas que el destino y la vida le ponen delante, Hasta encontrarse existencialmente a sí mismo sin que nadie le diga qué tiene que hacer. Todo ello asentado en un fondo histórico, que es mi apuesta específica y enriquece el texto.
-¿Esta vez el protagonista no es un personaje histórico?
-No, por primera vez es de ficción aunque está en un eje histórico real. Es un chico arévaco -pueblo germano que habitó las actuales provincias de Soria y Segovia- en el siglo III antes de Cristo, hijo de una mujer de linaje y de un griego de Ampurias, que se convierte en un líder guerrero a pesar de que detesta la guerra. Y la novela narra cómo reacciona a todo ello y se encuentra a sí mismo, proceso en el que renuncia a muchas cosas, entre ellas al amor, que en este caso es por un hombre.
-¿Cuál es el objetivo final?
-La apuesta de la novela es acercar al lector una realidad muy parecida a la nuestra, ya que los hombres y mujeres celtíberos tenían muchas cosas en común con nosotros, como las emociones, los sentimientos, las reacciones ante la muerte y el amor. Demuestra cómo hemos evolucionado sin haber cambiado lo esencial, que es nuestra naturaleza humana.
-¿Existieron druidas en España?
-Esa es la polémica del libro porque no está demostrado del todo y, según la mentalidad histórica decimonónica, lo que no se prueba no existe. Pero hay testimonios y la imaginación para saber cosas que la arqueología no dice. El mundo celta ocupaba dos terceras partes -todo excepto la franja de Levante, de Cataluña a Cádiz- de la Iberia de los griegos o Spania, nombre en la novela, porque así la llamaban los fenicios y los cartagineses. Quiere decir tierra del norte y al oeste, que es lo que éramos para ellos.
-¿Los personajes reales son entonces los cartagineses?
-La novela abarca desde la llegada de Amical en el 236 a.C. hasta la mayoría de Anibal, unos 20 años, y entre los personajes están, además de Asdrubal, Istolacio e Indortas, que son los primeros españoles que aparecen en la historia enfrentándose a Cartago.
-¿Es muy difícil novelar la historia sin traicionar la verdad con hechos inverosímiles?
-En una novela que transcurre en tiempos históricos intento seguir las reglas británicas de que sean verosímiles más que veraces porque lo que cuentan pudo muy bien haber pasado. Además, que el argumento convenza y el lector se lo crea.
-¿Sin misterios?
-Sin documentos secretos, ni arcas misteriosas. Históricas al viejo estilo con personajes, paisaje y pasión como dice Miguel Delibes.



Mapa de los pueblos spanios antiguos

Este es el mapa que dibujaron en la editorial para las guardas del libro por indicación mía y sobre una muestra que les di, aunque lo enriquecieron. No tengo el nombre del autor (sólo sé que era hombre) y es una pena porque esta muy bien hecho. 



Una visión encomiable

Queridos celtas e íberos, spanios todos, además de ligures, francos, sajones, pictos y hasta etruscos que leáis y comprendáis esta lengua romance. Amigos todos de Asio, el druida arévaco que renunció a la guerra.
   Hoy traigo a este blog una de las recensiones aparecidas en la prensa cuando nació "la criatura". Es de las mejores, si no la mejor, escrita con conocimiento y precisión didáctica. Una delicia de crítica y un gustazo para el autor del libro, lógicamente. Es de Pascual Tamburr


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EL SEMANAL DIGITAL

VUELVE LA NOVELA HISTÓRICA
Un joven de sentimientos delicados, atrapado
en una España guerrera


Celtas e íberos, griegos y cartagineses: no es un libro de historia sino un signo
más del regreso de la novela histórica. Ignacio Merino lleva a tiempos de Aníbal
sentimientos del siglo XXI. 


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6 de abril de 2009
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La narrativa histórica ha pasado por unas décadas de desprestigio en los círculos intelectualmente dominantes. Tras su éxito del siglo XIX, a finales del siglo XX la novela ambientada en el pasado, y por supuesto la ficción ucrónica o utópica, han vivido su peor momento. Por supuesto se ha seguido escribiendo y se ha seguido leyendo, pero era considerada casi un género menor en comparación con los diversos experimentalismos. El lector joven español tenía y tiene además la dificultad creciente de su propia ignorancia académica del pasado, que hace incomprensibles para nuestros hijos las novelas que disfrutaron nuestros abuelos. Ignacio Merino y bastantes más han rescatado el género de su olvido y lo han cultivado en dignas obras de notable éxito comercial como este Druida celtíbero que nos propone La Esfera de los Libros.

Merino despliega grandes conocimientos sobre la Hispania del siglo III a.C., y utiliza las campañas de Amílcar Barca, de Asdrúbal, de Magón y del mismo Aníbal para trazar la peripecia existencial de un joven nativo. No es un libro de historia ni pretende serlo, pues la historia está empleada en la mejor tradición de nuestra literatura como trasfondo de una vivencia personal.

El interés de la novela de Merino radica tanto en la historia que cuenta como en los recursos que emplea para hacerlo. En el autor se nota una formación profunda y variada, siendo de necesaria mención las descripciones psicológicas por un lado y la narración de acontecimientos históricos por otro. Asio, el protagonista de Merino, nace como bastardo de un comerciante griego de Ampurias y de una viuda celtíbera en Tiermes; crecido con un padre lejano, tolerante e idealizado y con un hermanastro mayor y admirado, Asio experimenta todas las tentaciones y las pasiones propias de la adolescencia. Reverencia primero la gloria de las armas y contempla después cómo su hermano Giscón sacrifica su vida por lealtad a su palabra. Rinde culto a los dioses pero comprueba que no todos los druidas son iguales. En último extremo, llamado por la tradición a cumplir el deber familiar en el campo de batalla, elige vivir a pesar de saberse condenado al ostracismo. Hombre de paz, se forma como druida y como tal es considerado en toda la Hispania céltica, que recorre.

Merino hace en sus páginas un retrato eficaz de una España que conocemos mal, el mundo céltico anterior a la conquista romana. Lo cierto es que, sin recurrir a lo arqueológico, sólo la literatura puede llevarnos a aquel pasado. La moda realista e hiperrealista está dejando espacio a su vez para la literatura histórica. Manuel Hidalgo lo atribuye a un designio del mercado, y seguramente tiene razón: el español culto en disposición de disfrutar de una novela no sigue necesariamente los gustos de la casta intelectual, y en vez de experimentos se aferra a las seguridades de nuestros dos últimos siglos literarios. Entre otros, por cierto, la novela histórica en todas sus formas. Para Hidalgo, el siglo XX ha sido el de la abstracción en la pintura y en la música, la reconstrucción, la fragmentación… "movimientos que cuestionan la realidad y la representación reconocible de la realidad"… pero que no triunfan en un mercado de hombres y mujeres libres, y que mueren sin la protección de las instituciones y sus budas. Merino, en cambio, tiene todos los elementos para gustar y para triunfar.

Como se trata de literatura y no de historia está de más la única crítica evidente a este texto: la construcción de los personajes, y especialmente del protagonista y de sus sentimientos, es más contemporánea que "céltica". Decir que Asio es un personaje homosexual es tanto como llamarlo astronauta –igualmente imposible, a milenios de distancia- pero ciertamente en más de un punto se diluyen los límites entre lo que sabemos de la homofilia antigua y lo que añadimos desde nuestra opinión contemporánea. Obviamente una obra literaria puede dar la opinión que prefiera sobre acontecimientos de ficción situados en el pasado, y sería equívoco sólo poner en mentes de hace veintitrés siglos sentimientos y prioridades que son, si acaso, de hoy. Pero es la grandeza de la literatura, y como tal este Druida es agradable, ameno e inspirador, muy por encima de la media de lo que hoy estamos acostumbrados a padecer.
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jueves, 9 de diciembre de 2010

Texto Tarjetón legible



Este es el tarjetón, con la portada del libro, que invitaba a la presentación en Madrid. Fue en el Instituto Internacional de la calle Miguel Ángel de Madrid, el antiguo Colegio Estudio de reminiscencias institucionistas, en el coqueto teatro azul donde hicimos el homenaje al muy querido y muy añorado Gustavo Pérez de Ayala y en el que también presentamos, con Rafa Zarza, el vídeo de la Generación del 27.
   No he podido subir la verdadera invitación porque la tengo en imagen yo-qué-sé-qué que no se pega vaya-por-dios-señora. En ella campea el nombre de Rafael Reig, grandísimo escritor e insigne amigo, como único presentador, pero el muy tuno no estuvo presente. Bien es cierto que con don Rafa hay que andar con cuidado pues tan grande es su generosidad y disposición como la anchura de sus mangas para que caigan al suelo invitaciones y compromisos, bendito sea. El caso es que su amadísima Anita cogió paperas, circunstancia que yo sólo supe el día anterior cuando quise confirmar su asistencia, por lo que no acudió y nos quedamos huérfanos de su magisterio y buen humor. También falló a la cita pergeñada a última hora en busca de presentador, Javier Lorenzo, periodista y compañero de fatigas en los cronicones sobre la Historia en El Mundo, por otra de mayor enjundia supongo. Así que, descompuesto y sin padrino, ya que me había empeñado en tener sólo uno y ahorrar así al respetable el sopor de siete introductores, decidí, muy en torero frente a las Ventas, encerrarme yo solo con el morlaco y dar unos pases con lucido volapié final. Pero he ahí que al entrar al sarao apareció con su sonrisa mirífica y ojos achinados el gran Luis Racionero, viejo y leal amigo además de adalid de las letras hispanas. Ante los ojos incrédulos de Berenice, mi dulce editora, y la simpática Mercedes encargada del evento, que estarían horrorizadas, seguro, por la soledad de su pintoresco escritor, se operó el milagro.´
     -¿Por qué no me lo presentas tú, Luis?
     -Pues claro, hombre. A ver, cuéntame.
   Y el maestro lo bordó. No lo había leído todavía, claro, pero eso era lo de menos. Consiguió empatizar, enlazar y abrir surco con la gracia y el poder de un Publio Escipión ante la Asamblea de padres conscriptos.
   Lo pasamos estupendamente. La sala estaba prácticamente llena, había muchos amigos y el bueno de Indy grabó en vídeo de alta resolución para Literalia.tv, que aunque conocía entonces los dulces y entusiastas momentos de su arranque no lo emitió porque consideramos que era demasiado "de la casa" y sonaba a autobombo. Para que luego digan las lenguas viperinas.
   También "se estrenó" como asistente a un acto mío Juan Soto Ivars, el magnífico escritor y deliciosa persona con quien por entonces comenzaba a construir una amistad cierta, recién encontrados e intrigados ambos en el extinto Bandido Doblemente Armado de feliz memoria.
   Fuimos a tomar una copa al bar americano que está bajo los aposentos del inefable agitador Zarza Ardiente y aún recuerdo el aguante de Ignacio Gómez de Liaño, quien a pesar de su alergia al humo resistió hecho un mar de sonrisas.

Tarjetón Presentación Madrid



Este es el tarjetón, con la portada del libro, que invitaba a la presentación en Madrid. Fue en el Instituto Internacional de la calle Miguel Ángel de Madrid, el antiguo Colegio Estudio de reminiscencias institucionistas, en el coqueto teatro azul donde hicimos el homenaje al muy querido y muy añorado Gustavo Pérez de Ayala y en el que también presentamos, con Rafa Zarza, el vídeo de la Generación del 27.
   No he podido subir la verdadera invitación porque la tengo en imagen yo-qué-sé-qué que no se pega vaya-por-dios-señora. En ella campea el nombre de Rafael Reig, grandísimo escritor e insigne amigo, como único presentador, pero el muy tuno no estuvo presente. Bien es cierto que con don Rafa hay que andar con cuidado pues tan grande es su generosidad y disposición como la anchura de sus mangas para que caigan al suelo invitaciones y compromisos, bendito sea. El caso es que su amadísima Anita cogió paperas, circunstancia que yo sólo supe el día anterior cuando quise confirmar su asistencia, por lo que no acudió y nos quedamos huérfanos de su magisterio y buen humor. También falló a la cita pergeñada a última hora en busca de presentador, Javier Lorenzo, periodista y compañero de fatigas en los cronicones sobre la Historia en El Mundo, por otra de mayor enjundia supongo. Así que, descompuesto y sin padrino, ya que me había empeñado en tener sólo uno y ahorrar así al respetable el sopor de siete introductores, decidí, muy en torero frente a las Ventas, encerrarme yo solo con el morlaco y dar unos pases con lucido volapié final. Pero he ahí que al entrar al sarao apareció con su sonrisa mirífica y ojos achinados el gran Luis Racionero, viejo y leal amigo además de adalid de las letras hispanas. Ante los ojos incrédulos de Berenice, mi dulce editora, y la simpática Mercedes encargada del evento, que estarían horrorizadas, seguro, por la soledad de su pintoresco escritor, se operó el milagro.´
     -¿Por qué no me lo presentas tú, Luis?
     -Pues claro, hombre. A ver, cuéntame.
   Y el maestro lo bordó. No lo había leído todavía, claro, pero eso era lo de menos. Consiguió empatizar, enlazar y abrir surco con la gracia y el poder de un Publio Escipión ante la Asamblea de padres conscriptos.
   Lo pasamos estupendamente. La sala estaba prácticamente llena, había muchos amigos y el bueno de Indy grabó en vídeo de alta resolución para Literalia.tv, que aunque conocía entonces los dulces y entusiastas momentos de su arranque no lo emitió porque consideramos que era demasiado "de la casa" y sonaba a autobombo. Para que luego digan las lenguas viperinas.
   También "se estrenó" como asistente a un acto mío Juan Soto Ivars, el magnífico escritor y deliciosa persona con quien por entonces comenzaba a construir una amistad cierta, recién encontrados e intrigados ambos en el extinto Bandido Doblemente Armado de feliz memoria.
   Fuimos a tomar una copa al bar americano que está bajo los aposentos del inefable agitador Zarza Ardiente y aún recuerdo el aguante de Ignacio Gómez de Liaño, quien a pesar de su alergia al humo resistió hecho un mar de sonrisas.






   
   

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Bienvenidos

Hola a todos,


He creado este blog con el nombre de la novela que publiqué en 2009 en La Esfera de los Libros, para los lectores a quienes les ha gustado y quieran aportar su opinión, hacerme preguntas o lo que les parezca. 


Como en su primer año de vida se vendieron más de 4.000 ejemplares, deduzco que ha tenido un cierto éxito, como lo confirman las cartas y comentarios de algunos lectores. 


Precisamente por uno de ellos me he animado a crear el blog. Él es José Fernández Rodriguez de Tejada y hemos intercambiado unos correos que paso a pegar aquí como introducción al blog porque son como comentarios encadenados.


                     Hola:
                     Estoy leyendo su novela EL DRUIDA CELTIBERO y envio este correo para manifestarle mi mas sincera enhorabuena por este libro, es magnífico.
                     Sin embargo quisiera hacerle algunas preguntas:
                      1) En los libros de historia, tradicionalmente se designa al Mar Negro como el Ponto Euxino,¿es posible que también se designase con este nombre al Mar Mediterráneo? Yo creia que se le llamaba Mar Internum o Mare Nostrum por los romanos.

                      2) ¿Los cartagineses y los romanos llamaban a los nativos hispanos  spanos o iberos o hispanos?. Yo también creia que el término España preocedia del fenicio y desiganaba pais de conejos, pero claro desde la fundación de Gadir(aprox. 1100 a.j.c) hasta hoy es muy dificil probar cientificamente el origen de un vocablo por lo que su teoría de siginificar Pais del Extremo me parece correcta.

                      Reciba un cordial saludo.




          Hola José:
          Me alegra mucho que te esté gustando (nos tuteamos, si te parece) el libro y te agradezco de corazón tus palabras, pues éste es el mejor combustible para el fuego que debe mantener un escritor, si quiere mantener su terca voluntad de seguir en medio del frío reinante. Un fuego que muchas veces es más rescoldo que pura llama.
          Respondiendo a tu consulta, te diré que eres el primero que hace esa observación sobre el Ponto Euxino y que tienes mucha razón. Yo temblaba pensando que algún catedrático airado me escribiera exigiéndome corregirlo, pero cuando lo empleé fue porque me di cuenta que en ciertos textos griegos la noción del “ponto” se hace extensible a todo el Mar Interior. No quise emplear el término Mare Nostrum, que empieza a utilizarse más bien a partir de la Segunda Guerra Púnica, pero debí evitar el epíteto “euxino” para no crear confusión.
          Sobre la segunda cuestión, es una decisión que tomé por deducción y también por preferencia. No quería usar “Iberia” porque ése era el término griego que aludía en realidad a la cornisa de Levante y porque se reduciría a los íberos, dejando fuera a los numerosos celtas. Tampoco Celtiberia, que es un invento tardío aunque lo uso para los arévacos pues al parecer fueron los primeros en llamarse así. Está ya demostrado que Spania es un término fenicio acuñado por los primeros cartagineses (800 aC) que llegan a la Península y que significa “tierra del norte”. Lo de “tierra de conejos” que tanto éxito ha tenido, parece más bien atribuible a Eubussa o Ibiza. Me gusta el término “spanios” y me parece verosímil puesto que a la península la llamaban Spania los púnicos, de donde los romanos evidentemente lo latinizaron. Cuando la fundación de Gadir, Malaka, Sexy, Abdera y demás, aquello era Tartessos y después Turdetania.
          Todo esto es discutible y a falta de comprobación exhaustiva, naturalmente, pero parece verosímil y me satisface que a ti te lo parezca. Tus comentarios son muy acertados y demuestran  una lectura consciente y muy cuidadosa. Todo un premio para un autor.
          Encantado de saludarte y responderte.
          Un abrazo,
          Ignacio Merino


Muchas gracias por tu respuesta, por supuesto tutéame, tengo ya 36 años y me horroriza que me traten de usted.Sonrisa             Si, la verdad es que es muy estimulante la correspondencia entre autores y lectores porque simepre se aprende algo nuevo o en este caso se puede, digamos criticar, los grandes "mitos" acerca de los términos históricos.
                   A mi me gusta mucho la novela histórica en general y la novela ambientanda en la época prerromana y romana en particular. He leido las obras de Joao Aguiar VIRIATO y SERTORIO, la de Jose Luis Corral NUMANCIA, la de Santiago Posteguillo LAS LEGIONES MALDITAS, y  ANIBAL de un autor británico, creo que se apellida DURBAN , por citar las novelas ambientadas en la antigua Iberia. La verdad es que es un mundo fascinante y animo a los escritores tanto nacionales como extranjeros a investigar este mundo tan digamos "mágico". Como fuentes antiguas he leido a APIANO su relato de las guerras celtíberas y algo de  ESTRABON y TITO LIVIO sobre las costumbres de los celtíberos.
Vivo en Madrid, he visitado el Museo Numantino en Soria( es maravilloso, sobre todo la orfebreria) me queda la espinita de visitar los yacimientos de Numancia y Tiermes, todo se andará.
Por cierto, yo reclamo que se haga una serie de tv o pelicula sobre las guerras numantinas( nada menos que 20 años, del 153 al 133 a.j.c.) al estilo de la serie MASADA sobre la resistencia zelota. He estado viendo la serie HISPANIA pero que decepción, no era lo que me esperaba.
LLevo 100 páginas de la novela, seguiremos en contacto.
Recibe un fuerte abrazo
José.




Bueno, pues ya me contarás cuando termines. Como es evidente, yo también soy un apasionado del mundo antiguo spanio.
          Un abrazo,
          Ignacio

Hola Nacho:
                 Hoy acabo de leer tu libro. Antes que nada recibe mi felicitación por esta obra, me ha gustado mucho. Quería comentarte algunas cuestiones, espero que no sean dificiles je je je:

                 - Yo habia leido que la oposición de Istolacio e Indortas a Amilkar había sido conjunta, es decir que se enfrentaron conjuntamente  a Amilkar en la misma batalla y que fueron crucificados de forma conjunta, ¿Es posible que como dices en tu novela actuaran por separado?

                 - Obyssos es el mismo nobre que Orisón? En los libros de historia  citan el nombre de Orisón como el caudillo que derrotó a Amilkar utilizando la treta de los toros con antoechas de fuego en sus astas. ¿Se encontró el cadáver de Amilkar  y se enterró en algún mausoleo o no hay noticias en los historiadores antiguos?.

                 - ¿Existió una conciencia celtíbera de unión tribal frente al invasor púnico primero y romano después? Quiero decir que por ejemplo los judios por su religión se unían como un solo hombre y preferian morir antes que ver profanado el templo de Salomón. Yo tenía la idea que los pueblos ibero, celta y celtíbero estaban siempre en guerra unos contra otros y que de ello se aprovecharon los púnicos y luego los romanos para vencerles, pero en la revuelta de Istolacio e Indortas hubo una confederación de bastantes pueblos  spanios para enfrentarse al invasor. Por ejemplo el planteamiento táctico de Indortas era bastante bueno, pero claro si había espías en  su campamento que le trasmitian lo que decidian a Amilkar, pues era jugar con mucha ventaja.
Quizá pudiera haber una idiosincracia entre iberos y celtas de pertenecer a un mismo sustrado poblacional en la Península Ibérica que en ciertos momentos puntuales facilitó la unión de las tribus frente a las invasiones foráneas. Viriato y Sertorio en cierta manera consiguieron aglutinar esa idiosincracia pero claro en  un periodo de tiempo muy corto, frente a la unidad romana. Además por ejemplo en las guerras numantinas, los arevacos practicamente soportaron la guerra contra Roma y quizá les ayudaron un tanto los Vacceos, pero en el asedio final de Numancia no les ayudó ningún pueblo spano, bueno si, creo que los jóvenes de una ciudad cercana quisieron ayudarlos gracias a la fuga del numantino Retógenes de la ciudad sitiada, pero los ancianos se lo contaron a Escipión y éste mandó cortarles la mano derecha.

                    - ¿Estaba tan extendida la "homosexualidad en el mundo celtíbero? Claro te imaginas a los guerreros celtíberos como fieros ,mujeriegos, pendencieros, pero nunca con amantes. Yo sabía que en le mundo griego la homosexualidad era una etapa de la vida de los hombres, pero mira, parecia más de polis como Atenas pero también se practicaba en Esparta. Claro luego ves la película 300 de la batalla entre  300 espartanos y los persas y no te dicen nada deste asunto, si, que los espartanos tenían un entrenamiento muy duro pero nada más.

                   -Asdrúbal firmó con la república romana el tratado del Ebro ,p or el cual todas las ciudades y territorios al sur del rio, eran de dominio púnico. Entonces si Saguntum estaba en esa zona, Aníbal al atacar la ciudad no estaba violando el tratado, ¿Porqué la República declaro entonces la guerra a Cartago?.

                  - Por último, creo que hubo también otros régulos que se enfrentaron creo recordar a los romanos en la 2º Guerra Púnica, que se llamaban INDIBIL Y MANDONIO, ¿Sabes si hay alguna novela o ensayo sobre estos caudillos? ¿Qué fue de ellos?.

Muchas Gracias
José.



Querido José:
          Voy a intentar responder a tus preguntas:

          -Efectivamente, la guerra que emprenden los régulos Istolacio e Indortas es conjunta, pero Amílkar captura primero a Istolacio y lo crucifica. Luego, en la siguiente batalla, lo hace con Indortas (es cuando Asio, al saberlo, renuncia a la guerra). Yo he preferido hacer de su caudillaje una entente dual, que era muy común. Istolacio es el mayor y más sereno e Indortas el más joven y fogoso, que logra escapara y no se inmola en la devotio celta.

-Obyssos es Orisón, sí, depende de que la grafía sea íbera o celta; de hecho no se sabe a ciencia cierta si era lo uno o lo otro (o más bien, celtíbero). Te copio una comunicación de un especialista (“supuesto”, ya sabes cómo es internet):

ISTOLACIO, INDORTES, ORISSÓN. Leyendas de España*

Tales son los nombres de los tres primeros caudillos que se alzaron en armas contra la dominación extranjera, capitaneando a los tartesios[1]y célticos[2], a los lusitanos[3] y beliones[4]. Fue el primer gesto de independencia, del cual arranca la serie de resistencias y luchas sostenidas por espacio de más de veinte siglos en España, contra toda invasión de gentes extrañas[5]. 
En el año 238 a.C. iniciaron los cartagineses la conquista de España, donde hasta entonces se habían limitado a fundar colonias en el litoral. Rápidas y activas fueron las operaciones del general Amílcar, que le valieron la ocupación del litoral para sostener el comercio marítimo, de que era tan cuidadosa Cartago. Desde el Ebro prosiguió con su gente hacia los Pirineos, y en la región de los laietanos[6] echó los cimientos de Barcelona, que denominó Barcino, nombre patronímico de su linaje. Su proyecto era la total conquista de España, que hubiera realizado de no haber tropezado con la oposición de los tartesios y los célticos del Cuneo, que se levantaron en armas, prestos a la defensa de su independencia amenazada, capitaneados por Istolacio, varón principal entre ellos. Derrotados por Amílcar, fueron devastados sus campos y condenando Istolacio al suplicio de cruz. Después invadió las tierras de los lusitanos y de los vettones[7], donde encontró también cincuenta mil combatientes que le esperaban, mandados por Indortes. 
No fue menos feliz Amílcar en esta segunda campaña que en la primera. Más fogosos aquellos españoles que hábiles y diestros para resistir a tropas disciplinadas, fueron igualmente arrollados. Asustó ya, no obstante, a Amílcar la energía feroz de aquellos bárbaros. Indortes, que había podido huir, cayó luego en poder de los cartagineses, que le hicieron sufrir muerte de cruz como a Istolacio. Primeras y desgraciadas tentativas de independencia. 
Triunfante Amílcar, revolvió otra vez sobre la costa oriental, donde había hecho construir una fortaleza que llamó Acra-Leuka, donde hoy está Peñíscola. Allí tenía sus arsenales y almacenes, sus elefantes y municiones. Pronto iba a encontrar Amílcar resistencia más vigorosa que la que había hallado hasta entonces. 
Bloqueaba el cartaginés la ciudad de Hélice o Vélice, la antigua Bellia, que se cree con fundamento fuese Belchite. Llamaron los beliones en su socorro a otros celtíberos. Uno de sus caudillos o régulos, llamado Orissón, se fingió amigo y auxiliar de Amílcar, y pasó a su campo con un cuerpo de tropas, con la intención de volverse contra él en ocasión y momento oportunos. Notable y extraña fue la estratagema de que los españoles entonces se valieron. Delante de sus filas colocaron gran número de carros tirados por novillos, a cuyas astas ataron haces embreados de paja o leña, que encendieron al comenzar la refriega. Acuciados por el fuego, los novillos embisten furiosos las filas enemigas, causando horrible espanto a los elefantes y caballos y desordenándolo todo. Cargan los confederados sobre los cartagineses, y aprovechando Orissón la oportunidad del momento, únese a los celtíberos y hace en las fijas enemigas horrible matanza y estrago. El mismo Amílcar pereció, y los restos de su ejército se refugiaron en Acra-Leuka. 
El ardid de que se valió Orissón para derrotar a los cartaginenses debía constituir una diversión pública entre los celtíberos, y de ella se cree son reminiscencia: el toro júbilo, que se corre en algunos pueblos de la provincia de Soria; el toro de la pólvora, usando en la Mancha; el zetcenzusko, en las Vascongadas, y otros varios toros de fuego, que forman parte de muchas fiestas españolas. 
Sucesor de Amílcar fue Asdrúbal, su yerno. Deseoso de vengar la muerte de su suegro y de castigar la traición de Orissón, entró por las tierras de Hélice, llevándolo todo a sangre y fuego. Es tradición que Orissón cayó en su poder y que Asdrúbal logró satisfacer su venganza: la Historia no vuelve a hablar de aquel caudillo cuyo nombre, junto con los de Istolacio e Indortes, abre el glorioso registro de los mártires de la independencia española. 


*Miguel Moreno Jara
 
          -Sobre la conciencia celtíbera de unión frente al invasor púnico y romano, ésa es mi tesis en el libro, precisamente. Hay claros indicios de ello y yo lo asumo. Dado que es una novela, me lo puedo permitir. Y al unirse, se sienten reflejados en la noción de “spanios” que acuñaron los fenicios, es decir, hermanos en la misma tierra peninsular. Por eso presentan una lucha encarnizada y enorme resistencia a través de 300 años.
          -Es curioso lo que preguntas sobre el cadáver de Amílkar. Yo creo que no, hubiese sido un entierro espectacular. Tampoco tengo noticia de un mausoleo. Debió desaparecer en la corriente del río, como le ocurrió a algún rey medieval, por el peso de los refuerzos metálicos. Probablemente Asdrúbal no le hizo túmulo para afianzar su caudillaje, que ya era muy sólido por cierto, y que los soldados olvidaran a aquel sufete que debió ser muy temido y bastante odiado entre la tropa. Por supuesto, su carácter avieso, el perverso placer que siente cuando azota a Istolacio, su megalomanía y narcisismo (que le hacen aparecer siempre maquillado y enjoyado al final), son rasgos novelísticos que yo exagero basándome en noticias reales, como hizo Flaubert en Salambó, con perdón por la comparación.

          -La estrategia y la táctica de Istolacio en la batalla y la ventaja de tener espías por parte de Amílkar, son de mi cosecha, me temo, para dar coherencia al relato y por pura deducción.
         
          -Yo también creo que existe ese sustrato que propicia la unión, pero la realidad es que los íberos tendieron más a la alianza y/o la sumisión y los eltas a la insurrección. Está claro que los pueblos llamados celtíberos, fronteros entre unos y otros como los arévacos o los oretanos, hicieron de puente, como lo demuestra el propio Obyssos.

          -Muy cierto lo que dices del sitio de Numancia, pero hay que tener en cuenta que ese triste episodio sucede al final de la conquista romana, cuando la mayor parte de los pueblos y territorios están ya sometidos.

          -Sobre las relaciones homoeróticas: yo no digo en la novela que la homosexualidad asumida fuera común entre los celtíberos, más bien al contrario. Asio y Alakén tienen que mantener en secreto su relación, aunque pueda hacerse evidente. La muestran ante los amigos helenos de Aristaco porque, como sabemos, en el mundo helénico era común. La tradición espartana es menos conocida pero igualmente asumida, aunque era “más bestia” que en Atenas por su tradición militar. En 300, hay un momento en que el hijo del jefe cruza unas palabras con otro sobre su hermoso trasero y le echa en cara su descaro, pero el papá les corta enseguida y dice que dejen esas cosas que están ahí para luchar.

          -Cuando Aníbal ataca Sagunto, ya se ha resquebrajado el pacto de Asdrúbal con la llegada como cónsul de Escipión el Africano. Sagunto apoya a Escipión y se busca la ruina.
          -Sobre Indíbil y Mandonio ocurre como con Istolacio e Indortas. Son algo posteriores, ya con Aníbal. Te envío otra cita de internet:

Indíbil y Mandonio
Caudillos iberos (segunda mitad del siglo iii a. C.). Ambos se distinguieron en la lucha por la independencia de sus reinos frente a la invasión de cartagineses y romanos, durante los años de la Segunda Guerra Púnica (218-201 a. C.).
Indíbil pertenecía a los ilergetes, pueblo ibérico establecido entre los Pirineos, el Ebro, el Segre y el Gállego, en torno a su capital, Ilerda (la actual Lérida). Mandonio, por su parte, pertenecía a los ausetanos, establecidos en torno a Ausa (la actual Vich).
Ambos lucharon como aliados de los cartagineses contra Roma, cuando ésta atacó la península Ibérica para contrarrestar el avance de Aníbal en Italia; Indíbil participó con Asdrúbal en la batalla contra Publio Escipión en la que éste murió (212). Pero, mientras Asdrúbal Barca preparaba una nueva campaña contra Italia, Publio Cornelio Escipión convenció a Indíbil y Mandonio de que los cartagineses les habían traicionado y les atrajo al bando romano; ilergetes y ausetanos colaboraron con los romanos en las campañas que les llevaron a arrebatar la península Ibérica a los cartagineses.
Pronto descubrirían que los romanos no habían venido para devolverles su independencia, sino para someterles a su dominio, por lo que continuaron su lucha en contra de Escipión. Éste les venció y sometió en los años 206-204 a. C., aunque Indíbil sobrevivió y siguió combatiendo durante algún tiempo.


Dos cosas más, José, ya que eres tan buen lector:
1/ En febrero publico en Ediciones B una novela sobre un juglar del s XI que tendrá su continuación en el mundo templario. A raíz de este planteamiento, he pensado en dar continuidad al druida en una saga, por eso lo dejé abierto en el momento en que Aníbal lo llama con el objetivo de unir de verdad a los pueblos spanios. Serían varias entregas: desde la alianza con Aníbal a las guerras de Escipión, Indíbil Y Mandonio, Numancia, la resistencia con Sertorio, la conquista total, Pompeyo, César y el fin de los druidas y el mundo celta. Hasta aquí con el Druida celtíbero y sus sucesores como protagonistas. Luego me gustaría hacer otro ciclo con los hispanorromanos, esos celtíberos romanizados que acaban siendo Séneca, Marcial , Lucano y finalmente Trajano y Adriano.
2/ Me gustaría que escribieras un comentario al libro del Druida Celtíbero, una recensión de lector. Voy a hacer un blog con el tema y me gustaría incluirla.
          Nada más, de momento.
          Un fuerte abrazo,
          Nacho M

         
                   Hola:
                   Acabo de leer tu correo y en primer lugar quiero agradecerte sinceramente tu tiempo y dedicación a responder mis preguntas, has contestado perfectamente a mis dudas, por cierto el rey medieval al que te refieres que se ahogó en eun rio y no se encontró su cadáver,¿Es el rey Don Rodrigo, que desapareció después de la batalla de Guadalete y nunca se encontró su cádaver? Hay leyendas que dicen que consigió huir de la batalla y que en Viseu en Portugal se encontró una lápida donde decia que estaba enterrado, pero bueno todo está envuelto en la bruma de la leyenda, como la  muerte del Rey Sebastían de Portugal en la batalla de Alcazarquivir en Marruecos donde tampoco se encontró su cádaver.

               - Yo también comparto tu tesis de cierte unidad de los spanios , quizá mayor de los celtas y del os celtíberos que de los íberos frente a las invasiones foráneas porque, entonces como se comprende que los romanos tardaran exactamente 199 años en conquistar la Península Ibérica( Los hermanos Escipión desembarcan en Emporion en 218 a.j.c. y las guerras Cántabras terminan en 19 a. j.c.)y Julio César en 6-7 años conquiste la Galia y Bélgica?, bueno también los Galos estaban en declive, pero a pesar de ello también se unieron e incluson derrotaron a César en Gergovia.

              - Desde aquí te animo para continuar el ciclo celtíbero, la verdad es que por lo que me dices tu, planteamiento es muy adecuado porque así podríamos seguir cronologicamente la evolución del mundo celta, ibero y celtibero desde sus orígenes  hasta su romanización. Yo había leido algo de las ceremonias de consagración y de los ritos de los celtas en la obre Claudio el Dios y su esposa Mesalina de Robert Graves cuando narran las ceremonias en Britania y el norte de la Galia  durante la conquista romana, bueno y salvando las distancias los albunes de Asterix, je je je.
Conozco una web sobre el mundo celtibero, www. celtiberia.net,  está bastante bien, antes se podian hacer preguntas y consultas a especilaistas pero hubo un lio y lo quitaron.

Se me olvidó comentarte que también me gustó el libro las legiones malditas de Santiago Posteguillo( Sólo he tenido tiempo para leer la primera parte), pero se centra en la segunda guerra Púnica y yo  hecho en falta mas novela historica sobre el periodo inmediatamente anterior a la invasión púnica y al periodo posterior que va de la victoria romana en la guerra contra Cartago hasta las guerras Cántabras.

   - Respecto a la homoxesualidad, quizá es que como hemos vivido en otros tiempos, te formas la imagen de que era una práctica prohibida y castigada en la historia, cuando en la Antiguedad era un periodo de la vida muy extendido. QUuizá fue la intolerancia católica y la Edad Media la que deformó el concepto.

- Por supuesto me gustaría participar en tu blog, sería un honor realizar una recension o comentario de tu libro. Mandame la dirección del blog o de la web y participaré con mucho gusto.. Mira a ver si pasan estos frios y me acerco a Soria para conocer el yacimiento de Numancia y de Tiermes y hacer mi particular homenaje al gran Asio y su familia. He estado  en Soria pero sólo en el Museo Numantino, es que no tengo coche y es complicado.

Un abrazo muy fuerte

José.

  


Hola:
 Me refería a Federico Barbarroja, el rey germano que acompañó a Ricardo Corazón de León y Felipe Augusto de Francia a la III Cruzada, pero tienes razón en lo de Don Rodrigo. Siempre se dijo que se ahogó pero existe la versión de que huyó y está enterrado en Portugal, es cierto.
          Yo también he visitado el sitio web celtineria.net, aunque no he hecho consultas. Es muy interesante y se debe haber estropeado por los líos que montan algunos, supongo.
          Los libros de Posteguillo me han gustado mucho, lo conocí en la Feria del Libro cuando estábamos los dos firmando en la caseta de Vips con Ediciones B (este año he publicado con ellos Biografía de la Gran Vía), pero me ocurre como a ti, echo de menos el mundo celtíbero, incluso a partir de la Segunda Guerra Púnica.
          Sobre el tema de la homosexualidad, es evidente que la estricta visión (y represión) de lo sexual de la moral judeocristiana la estigmatizó hasta el punto de castigarla con la pena de muerte. Pero entre griegos, romanos, fenicios y cartagineses, no era así. Entre los fieros celtíberos puede que hubiera un concepto restrictivo, pero yo lo he introducido en la novela precisamente como elemento de ruptura en Asio, conciencia de su diferencia junto a la ilegitimidad de su nacimiento y, también, como contraste con el mundo helénico que le muestra su padre, donde se aceptan las relaciones homoeróticas no sólo como algo normal sino como parte de la educación del efebo y la vida afectiva del pedagogo y el militar.
          Estoy a punto de subir a la red el blog del Druida Celtíbero, donde incluiré a modo de introducción nuestros correos. Espero tu reseña y ya me contarás si vas a Tiermes.
          Saludos,
          Nacho